La dirección del H. Ramón y Cajal ha abierto repentinamente, el 20 de enero, una sala de preingreso en las urgencias del hospital. Algo que podría leerse en positivo es una clara señal de las deficiencias en uno de los puntos más sensibles del hospital:
- Incapacidad para acortar los tiempos de decisión sobre los pacientes.
- Inadecuación de recursos humanos.
- Ausencia de un modelo apropiado de Urgencia, que parece segregado del resto del hospital.
Hemos hecho saber a la dirección que esta sala no solucionara el problema de la urgencia, que hace necesario aumentar los recursos, que dificulta los procesos de trabajo, y que solo es un parche que nace insuficiente, y que no constituye solución a los problemas.
Es necesario un modelo de Urgencia que no consista en buscar habitáculos que aumenten, de hecho, los tiempos de espera, sino que garanticen un tráfico más fluido de los pacientes a su destino adecuado (ingreso, observación o alta).
Un modelo que implique no solo a los profesionales del servicio y a los recursos del hospital susceptibles de optimizar la asistencia al paciente urgente.
Un modelo que sin restringir lo necesario en el diagnóstico y tratamiento, no tenga que tener como método el “desenfivismo” en el ejercicio profesional. Que mejore la docencia y la formación continua con un adecuado apoyo a los médicos residentes.
Que efectivamente, integre la urgencia con el resto del hospital.
En CC.OO. entendemos que estas acciones no enfocan el problema de las Urgencias en vías de solución y exigimos un abordaje que optimice este servicio de una vez por todas.
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