CCOO es una organización comprometida con la gestión
eficaz y transparente de los recursos disponibles: recursos
económicos y humanos que son los que permiten desarrollar
nuestras tareas de representación y nuestra acción
sindical, incluyendo la negociación colectiva. Con este
objetivo hemos mejorado a lo largo de los últimos años
las herramientas confederales fundamentales y sometido
nuestras cuentas tanto a los procedimientos de control y
auditoría exigibles por las normas, con carácter general,
como a procedimientos internos de control administrativo
y financiero.
Este compromiso de eficacia y transparencia es, entre
otros, una base de la autonomía sindical. La gestión eficiente
de los recursos disponibles nos permite adoptar
decisiones que anteponen los intereses de trabajadores
y trabajadoras a cualquier otro. No es casual, por ello,
que cuando se quiere menoscabar la autonomía sindical
y nuestra capacidad de acción lo primero que aparece es
un ataque frontal contra los recursos sindicales, poniendo
en cuestión tanto nuestra financiación como los recursos
humanos de los que disponemos.
El ataque a la autonomía sindical se produce unas veces
desde quienes quieren acceder al Gobierno y pretenden
que las organizaciones sindicales actuemos de ariete contra
el mismo. Otras veces, desde quienes gobernando o
dirigiendo empresas o instituciones quieren resolver los
conflictos impidiendo la capacidad de acción sindical. La
autonomía sindical es el objetivo de estos ataques, por
eso casi nunca oímos hablar de los recursos de las organizaciones
empresariales, aunque tengan en algunos casos
orígenes idénticos a los sindicales.
No se fundamentan estos ataques en la ignorancia. Los
medios de comunicación que lanzan dudas sobre los recursos
sindicales, los dirigentes de partidos políticos que
cuestionan la financiación de las organizaciones sindicales
y empresariales, saben que nuestras finanzas, el control de las mismas
y la transparencia de nuestra gestión no
Los ataques de buena parte delos medios de comunicaciónconservadores a la financiación delos sindicatos es en realidad unataque a la autonomía sindical
admiten resquicios para la sospecha, ni de mala gestión
ni de utilización inadecuada de los recursos disponibles.
El origen y el uso de nuestros ingresos son bien conocidos.
No se trataría, por tanto, de convencer de nada a quien
ya sabe o de cuestionar la capacidad de inquirir a quienes
tendrían dificultades para explicar sus propias finanzas.
Nosotros no tenemos nada que ocultar. Por ello nuestra
obligación es la de garantizar que cada persona afiliada a
CCOO, que cada persona que nos representa en cualquier
empresa, sector o institución, pueda explicar con claridad
todo lo relacionado con los recursos confederales.
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